Whisky a lo Johnnie Walker


Arturo Savage

 

Por: Amanda Díaz de Hoyo

Una cata, del espíritu que sea, siempre me hace repasar nociones básicas sobre lo que cataré o he catado. Ese repaso incluye algo de historia y par de encuentros organolépticos que uno a la experiencia irrepetible de la primera cata. Es algo así como cuando estás enamorada y te dan el primer beso.

Cuando me invitaron a catar Johnnie Walker con un grupo de bloggeros gastronómicos y el embajador global de la marca, Arturo Savage, pensé que sería un gran momento para llegar a buenos términos con un estilo de whisly que no precisamente es mi favorito, porque  tiene alta presencia de turba ahumada y prefiero los sabores afrutados y florales. Por lo menos, la experiencia con el Red, el Green, el Blue y el Black, a los que me refiero con cariño como la cajita de crayolas del whisky escoces fue esa, una presencia de humo que ocultaba los sabores delicados que puede tener este espíritu.

Comenzó el ejercicio con la explicación de cómo se realiza una cata de destilados, muy beneficiosa para quienes se inician en estos menesteres. Luego del examen visual y el primer análisis olfativo, ya las papilas se agudizaban con el proceso retronasal, para que uno apurara ese sorbo que recorrería toda la boca. Los sabores dulces, salados, amargos, agrios y proteínicos –lo que llaman umami– estuvieron presente en la mariz antes que en la boca. Yo, por mi parte, me alejé del prejuicio del humo para encontrarme un whisky con sabor definido: a barra de chocolate Hershey´s de almendras. Esto con el Black Label Platinum 18 años, que me hizo revolotear los recuerdos de la niñez.

Al agregarle agua, en la proporción correcta, revalidé mi teoría de los sabores del chocolate y las almendras. Entonces, ese Johnnie Walker et moi, llegamos a un punto de convergencia. Al fin nos estábamos entendiendo.

Empecé a divagar entre los whiskies que en algun moomento me han causado gratas impresiones: el Ballantine´s 30, el  Chivas 25. el Dewar´s 18, y ahora el Black Label Platinum 18. La lista puede variar porque crezca.

La impresión del Black Platinum es el elemento juventud que se destaca a distancia ante la rigidez de los otros Johnnie Walker que conocemos. Se atempera al nuevo consumidor, con un giro internacional y divertido. Es un whisky lo suficientemente elegante para que se sitúe en un peldaño más alto que el Blue, pero con notas dulces y afrutadas, que traen a la memoria gustativa aquél Platinum que inició la serie.

El whisky es uno de los mejores embajadores que tiene Escocia, y conto con el tape, son indispensables en mi casa.

 

Anuncios

Thanks for sharing knowledge and peace.

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.