La historia impublicada: José Andrés y sus amigos


Por: Amanda Díaz de Hoyo

Con un saludo al solsticio de verano, la tarde sanjuanera cayendo al arrullo del mar, par de holas, qué tal, y encuentros amistosos, junto con dos o tres cervezas Corona bien frías, tuve una revelación: regresa a escribir como te plazca, en tu espacio libre, en tu blog. Sí, con aires de recuperación de esas lecciones de vida que todos tenemos, habiendo conversado con mi amigo el chef Miguel Campis, retomo a lo Luis Fonsi, despacito, el arte de contar anécdotas bebibles y comibles. Me recupero del hecho de que una gran historia no se publicara en un medio commercial para el cual laboraba, y todavía en mi mente sigue su pertinencia. Para cerrar el capítulo, retomo el encuentro con los chefs José Andrés, Tim Love, Eric Ripert y Anthony Bourdain, maestros del buen comer y de una cultura pop que se ha desarrollando en torno a fogones y cacerolas.

Lo interesante de ese encuentro y de la historia impublicada es apreciar el parecer de estos chefs en cuanto a seguridad alimentaria, al estilo de vida orgánico y hasta libre de alimentos genéticamente modificados. Para mí perspectiva de escritora gastronómica, estuvo ahí lo medular del encuentro. Ver esas perspectivas diferentes, desde el uso de antibióticos en ganado vacuno hasta las hambrunas que padecen algunas sociedades dentro del modernism del siglo 21, dista mucho de lo que se piensa comúnmente de eventos de esta índole.

Por error me unì a los que piensan que estos divos culinarios estarían más lejos de la realidad por eso de los humos de celebrities que tienen. Esos juicios previos alteran la percepción pues tener la dicha de escuchar a José Andrés que le gusta ir a comer eso que “llaman ostiones” a Boquerón, y no preferir la cocina molecular de Ferrán Adriá, o a Eric Ripert comentar que en su familia optan por los alimentos orgánicos y gmo free, o a Tim decir que se abusó del uso de antibióticos o a Anthony Bourdain comentar que es fácil hablar de estos temas cuando vives en una sociedad que tiene alimentos al alcance de la mano, es poner los pies en la tierra y darse cuenta de que no todo es miel sobre hojuelas.

De los mejores fine dinings y estrellas Michelin hasta reconocer que existe una necesidad de seguridad e inocuidad alimentaria fue suficiente para ver que no se trata de un grupo profesionales tornados en personajes –eso es solo una parte– sino de gente que ha visto, se ha quemado, ha vivido y, en el caso de Bourdain, ha tenido de frente la cara del hambre en sus periplos por el mundo.

Photography Session
Los chefs Tim Love, Eric Ripert, Anthony Bourdain y José Andrés, los panas de la historia.

Este encuentro, lo mantendré en mis notas bien old school, porque fue algo más que surreal, un paréntesis para convencerme de que esta industria requiere muchos más cambios que los evidentes.

No soy quien para juzgar por qué no se publicó la historia en la revista, tener la dicha de haber dado la importancia que merece un tema que va más allá de un plato bien puesto es para mí lo relevante. No es la primera vez que esto pasa, ni será la última. Me gocé el encuentro de José Andrés y sus panas.

Paquecepas by Amanda Diaz de Hoyo is licensed under a Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0 International License

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