En el Caleidoscopio de una describidora de Vinos


 

La Crema 1919 1

Por: Amanda Díaz de Hoyo

 

Esto de escribir un blog de vinos y licores –mejor dicho describir– conco  para hacer un combo agrandado no es algo mecánico o automático. Para mí no puede serlo jamás, es algo de pasión con aromas de locura, y  textura de conocimiento. Cómo describir todas las cosas que he probado en un solo espacio, jum, difícil. Esto es como un Rubik´s Cube o mejor aún, un caleidoscopio. Todas las formas parecen lo mismo, pero cambian y sus reflejos le dan personalidad.

En mi viaje al interior del caleidoscopio, tuve un encuentro de sushi y otras delicias con vinos; un maridaje cantado con vinos;  el sabor de Budatai para el almuerzo, con champagne; el toque asiático con el ron como propuesta;  un rincón pequeño para hacer desgustaciones y reuniones a prueba de ruidos y sin acceso a la tecnología, y hasta un cerveceo –palabra que adapto para unir el concepto chinchorreo pero con cerveza– para ver en unos lugares como en otros, la manifestación organoléptica de todo lo que pasa frente a mí sea en plato, copa, vaso o bandeja. ¿Y te pagan por eso? Sí, lo hacen en la revista para la cual colaboro…una pasión escribir, un anhelo contar, y para colmo, aprender…

El toque del Oriente con vino es la celebración de un concepto que desarrolló la bodega de Méndez, en Guaynabo, para que los terceros viernes de mes, puedas deleitarte con la cocina oriental del restaurante East y las propuestas de vinos que pueden parear los variados sabores que nos atraen por ser exóticos. Entones con un Loin Roll, el TH Pinot Noir va muy bien;  con los fideos bañados en soya, el albariño; y con el  Hot CC Roll,  el Vesevo Falanghina.  Lo mejor de todo es que lo que puede ser un viernes aburrido se torna en jolgorio en un lugar donde puedes  ver las propuestas del maridaje, y adaptarlas a tu paladar.

Entre una actividad y otra, tuve el gusto de participar de la buena mesa de la chef puertorriqueña Ana I. Parga, quien comanda la cocina del hotel San Juan. Allí, justo en la cocina se ha desarrollado un concepto llamado Chef Studio, en lo que antes era una nevera industrial, para tornarlo en un salón de reuniones acogedor con el componente comida como eje, y cuando hay platos hay copas. Así, grupos reducidos pueden tener una reunión sin interrupciones y sobre todo, con menís hechos a la medida por una joven pero experimentada chef. Es más, el rincón de reuniones es como entrar a un bar clandestino en la era de la Prohibición pero con las alegrías del sabor y la chispa locales. Para datos y reservaciones, pueden llamar directamente al Hotel San Juan.

Desde hace tiempo conozco los vinos californianos La Crema, pero en una presentación reciente, realizada por Marita Esteva, una mujer polifacética, que un buen día decidió dejar a un lado sus aspiraciones artísticas —by the way, queria ser cantante de jazz y tiene excelente voz, también hizo documentales en África para organizaciones sin fines de lucro, pinta y ama los vinos con la misma intensidad de los colores– me llevó a concluir que el mundo cambiante del vino es lo que mantiene el espíritu joven y ansioso por aprender de cada quien un poco más. Con ella, y los platos del chef Juan José Cuevas, del restaurante 1919, que tiene una vista impresionante del mar, repasamos los vinos chardonnay y pinot noir que elaboran en  la apelación del valle Russian River allá en Sonoma, y el pinot noir del valle Willamette, de Oregón.  Definitivamente, los vinos La Crema no me defraudan pues siempre son mu tomables y llevan un sello de consistencia. Sin embargo, esta vez y por razones obvias, el Willamette Pinot Noir definitivamente fue el mejor de una tarde de anécdotas enológicas, explicaciones de plantación en diferentes alturas, y sobre todas las cosas, una excelente camaradería. Gracias Marita por compartir la alegría del vino.

 

 

Marita con su sonrisa y los vinos La Crema. ©

Marita Esteva

Como todo se reinventa porque nada es estático, nos fuimos a probar el menu para almuerzo que propone el chef Roberto Treviño en  Budatai, acompañando los platos con uno de esos champanes querendones míos, el Laurent Perrier, y vinos Wagner. Este concepto quedó bautizado como ‘Champagne Cha Cha Cha @Budatai’. Con 5 platos para escoger que incluyen: Smoked Salmon Yuzu Roll; Chicken Walnut Ginger salad; Vietnamita Beef Amarillo salad; Aguacate Crab con sticky Rice; y, Tomato Quinoa Salad with Queso. Para acompañarlos, además del champán Laurent Perrier están las etiquetas de vinos Mer Soleil Silver Chardonnay, Conundrum, Las Alturas, Caymus Napa, y Emmolo Merlot. Me parece que con esto, los almuerzos en Budatai sea de negocios, de amistad o solo por el placer sibarita de comer relax y bien, no serán lo mismo.

Una de las propuestas de Chef Treviño.
Una de las propuestas de Chef Treviño.

Siguiendo con el tema asiático que se ha mantenido como uno de los trends gastronómicos de las últimas décadas, una noche genial se desarrolló en el restaurante East cuando se combinaron los sabores del Ron Zacapa con los platos que de diseñaron para esta aventura. El sushii de anguila, Unagi Nigiri, wao, con el Zacapa 23 tanto en la salsa como en la copa, de show. Pero donde  el ron se lució con todas sus características de sabor y textura, fue con el plato principal preparado en el Teppanyakim un steak New Yorker con salsa de maí en reducción de Zacapa 23 y vegetales. Admito que me fascinó esa salsa, y no tuve espacio para el arroz. Como cierre, el Zacapa XO con jenjibre, canela, vainilla y bayas…deliciosa experiencia multicultural.

El ron Zacapa se luce con los sabores del restaurante East.
El ron Zacapa se luce con los sabores del restaurante East.

Y no puedo dejar de mencionar la festividad del Oktoberfest con el Cerveceo de Ballester Hermanos. Ellos han planificado una ruta para el sábado 18 de octubre, que sale a las 11.00 am por restaurantes de la zona metro, algo asì coo irse de tapas por la calle del Laurel en Logroño, pero con chofer designado. Entre los restaurantes está el icónico Pirilo,  Pizza y Birra, La Jaquita Baya y el Market Place. El costo, $50 bien invertidos. Para reservación pueden acceder a la página oficial de la Enoteca de Ballester en Facebook o llamar al 787-275-6670. Ahora a preparame para las próximas aventuras.

Algunas de las cervezas artesanales de la ruta del Oktoberfest de Ballester.
Algunas de las cervezas artesanales de la ruta del Oktoberfest de Ballester.

Derechos Reservados ADH Texto y fotos.©2014

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Las burbujas del verano


 

Moet Ice en budatai

 

Verano con la botella blanca de Moët en Budatai.

 

Por: Amanda Díaz de Hoyo

Lo mejor de los espumosos es que se sirven bien fresquitos  y en el verano tropical son un éxito rotundo. Las burbujas se vuelven mis amigas en estos días, en los que el sol y la playa se unen para aliviar el calor. Desde que comenzaron los días más largos, tanto  el cava como el  champán y el prosecco son mis aliados.

Claro, acá en Puerto Rico le damos vuelta al asunto este de los vinos y los adaptamos a una cultura que puede ir desde lo más dinámico hasta ese laid back atmosphere, bien zen mode.

Dentro del marco zen, en Budatai, uno de los restaurantes que comanda el chef Roberto Treviño en Puerto Rico, me atreví a probar cocteles con champán Moët, la edición veraniega lista para  servirse sea con pepinillos, fresas, melocotón y hasta mandarina. El ofrecimiento de esta manera de  presentar el champán de esta casa francesa de mucha tradición, en coctelería, me libera del pánico atroz que me da cuando las personas comentan que  se beben el vino con hielo. Acá, lo metemos en hielo para mantener temperaturas idóneas para el consumo pero ni tan frío ni tan caliente. Ah, pero en el caso del Moët, con sus manifestaciones coloridas, y su botella blanca, lista para la juerga sanjuanera me puso a pensar en las posibles combinaciones de exotismo con los que valdría la pena agregarlo. La mejor, jengibre con china. Sí, con china nevo, criolla y hasta mandarina. No se trata de opacar un sabor sobre otro, sino de complementarlos. Tampoco es una mimosa, como pudieran pensar, es un rayadito de jengibre con un pedacito de china. Con eso es suficiente para que los aromas y sabores entren en un partido bien amistoso.

 

seguras viudas cava summer

 

La Cava Seguras Viudas en la noche tropical urbana.

Si en presupuesto no está como para adquirir champán, entre las alternativas que tenemos localmente están los cavas. Con cavas como Seguras Viudas, gozamos la noche de verano, degustando diferentes propuestas, todas con un resultado muy positivo en el paladar, liberar el calor de manera divertida, con música y piscolabis, en pleno corazón urbano con aires de playa.  El cava, que se elabora en Cataluña, en la zona del Penedés, tiene en su alma tres uvas, la xarello, la parrellada y la macabeo. Bajo distintas etiquetas puedes encontrarlo tanto claro como rosé. Seguras Viudas ha marcado tendencias al ofrecer no solo su cava brut  y el rosé, sino también el Aria. No hay excusa de dejar las burbujas a un lado.

Krug 1

Maggie Henriquez y las propuestas de Krug.

Aunque la economía de muchos países está en crisis, y nosotros no somos la excepción, uno de los análisis de situaciones como esta nos la ofreció Maggie Henriquez, quien comanda desde hace unos años la casa champanera Krug, y quien recientemente el galardón Drinks Business Year Award, otorgado en Europa a empresarios sobresalientes en el tema de los espíritus destilados y fermentados, mientras compartíamos el lanzamiento en Puerto Rico del Krug 2003. Ella comentó que le ha tocado vivir varias crisis, y en diferentes países y las llama “grandes momentos de transformación”.  Astuta para los negocios, y con un buen ojo para lo bueno, le da la vuelta a lo que muchos llaman crisis y le saca partido. Es cuestión de observación y ver cómo se subsana la necesidad.

Maggie Hernríquez vino a nuestra Isla con la misión de lanzar la añada 2003 de Krug, una de esas que llama Cuveé de Circunstance. Ese año fue muy caliente en Europa, y esas temperaturas tan altas provocaron la pérdida de un 30% de la producción de uvas en la apelación de Champagne. Estuve precisamente con mi hija ese año en la zona, y en efecto, la queja de los bodegueros era el intenso calor en una zona productora donde tienen prohibido regar los cultivos.  Para lograr consistencia, se recurrió a ajustes en la cosecha, por lo que se vendimió antes.

Pudimos notar las distintas personalidades que tiene Krug, tanto el Rosé, como el Grand Cuvée Brut y los Vintages 2000 y 2003, aunque con el estilo de la casa, el que defino como la perfecta conjunción de vinos elaborados con las tres cepas pero con la categoría Grand Cru como su estilista personal. Entonces, lo que para algunos es un Non-Vintage, en esta casa sería como un Best Vintages. Entre los champanes de la tarde, me pareció que el de la añada 2003, que está muy tomable ya, pudiera guardarlo un poco. Creo que tiene potencial para 5 años, y que a pesar de haber sufrido la vid en la sequía, lo que produjo como champán es la expresión de una cultura, más allá de las uvas.